jueves, 25 de septiembre de 2008

MASTERCOMICS 08 / Chaco

Fuente: http://www.datachaco.com/noticia.php?numero=13988

Historieta, cine y animación del Nea

Comienza “Mastercomics 08” en el CCN

El 26, 27 y 28 de septiembre se realizará en el Centro Cultural del Nordeste el Encuentro de Historietas, Cine y Animación Argentina del Nordeste. En el marco de la exposición se realizará un ciclo de proyecciones para niños y adultos con entrada libre y gratuita.

VIERNES 26 de SEPTIEMBRE (de 16:00 hs a 22:00 hs)

Exposición Stands historieta del NEA, espacio de exhibición e intercambio de material producido por aficionados al tema en nuestra región. (Sala Sagarduy/Galería)
16:00 a 18:00 Taller de Historietas dictado por Rubén Meriggi. Sala Conferencias
18:00 a 20:00 Taller de Guión Armando Fernández. Sala Conferencias

Muestra de Originales (Solano, Oswal, Lalia, Meriggi) Sala Sagarduy
20:30 Pasado, Mesa Redonda Presente y Futuro de la Historieta Argentina. Sala Sagarduy - con Armando Fernández y Rubén Meriggi. Coordinador: Darío Ojeda
Cartelera Proyecciones (Salón Edgardo Rossi)
16:00 a 20:00 Dibujos animados argentinos destinados a niños y público en general. Entrada Libre y gratuita
Condor Cruz (1999) / Anteojito y Antifaz (1970) García Ferre

SÁBADO 27 DE SEPTIEMBRE ( de 15:00 hs a 22:00 hs)

Exposición Stands historieta del NEA, espacio de exhibición e intercambio de material producido por aficionados al tema en nuestra región. (Sala Sagarduy/Galería)

15:00 a 17.00. Taller de Historietas dictada por Rubén Meriggi. Sala Conferencias
17:00 a 19:00. Taller de Guión Armando Fernández. Sala Conferencias
19:00 Presentación de Títulos de la Editorial Thalos.
20:00 Como se hace un Dibujo Animado. Charla a cargo de Nicolás Selma (El Arca – Patagonik – Martín Fierro)

Cartelera Proyecciones (Salón Edgardo Rossi)

16:00 a 20:00 Proyecciones de dibujos animados argentinos destinados a niños y público en general. Entrada Libre y gratuita.
El Arca (2007) / Manuelita (1999) / Upa en Apuros – Corto de Dante Quinterno (1942) Primer dibujo animado color argentino - 12 minutos.

DOMINGO 28 DE SEPTIEMBRE ( de 15:00 hs a 20:30 hs )

Exposición Stands historieta del NEA (Sala Sagarduy/Galería) espacio de exhibición e intercambio de material producido por aficionados al tema en nuestra región.

17:00. Encuentro de historietistas del NEA. Presentaciones de proyectos individuales y grupales.(Sala Conferencias)
18:00. Presentación Historia Editorial Columba – 1928-2000. Armando Fernández.
20:30 hs. Cierre del evento.

Cartelera Proyecciones (Salón Edgardo Rossi)

16:00 a 20:00 Proyecciones de dibujos animados argentinos destinados a niños y público en general. Entrada Libre y gratuita.
Mafalda – Quino / Trapito – García Ferre / Martín Fierro (2007) – Dibujos de Roberto Fontanarrosa.
Cartelera de Proyecciones

En el Marco de la exposición de dibujos y revistas de historietas de autores locales, que puede ser visitada por el público en los horarios de la realización del encuentro se realizará un ciclo de proyecciones para niños y adultos con entrada libre y gratuita. La programación incluye desde el primer animado argentino color (1942) hasta algunos clásicos como Manuelita, Mafalda, Trapito del legendario García Ferré y la última realización del ilustre Roberto Fontanarrosa sobre el Martín Fierro.

Viernes 26 de 16:00 a 20:00: Condor Cruz (1999) y Anteojito y Antifaz (1970) García ferre

Sábado 27 de 16:00 a 20:00: El Arca (2007), Manuelita (1999) y Upa en Apuros – Corto de Dante Quinterno (1942) Primer dibujo animado color argentino - 12 minutos.

Domingo 28 de 16:00 a 20:00: Mafalda – Quino / Trapito – García Ferre / Martín Fierro (2007) – Dibujos de Roberto Fontanarrosa.

jueves, 18 de septiembre de 2008

EN EL DIA DE LA HISTORIETA NACIONAL


Frente del Centro Cultural Defensa

Hace cincuenta y un años, exactamente un 4 de setiembre de 1957, llegaba a todos los kioscos de revistas del país, una nueva publicación destinada a revolucionar el concepto de la historieta argentina y… ¿Por qué no decirlo..? internacional. Era una revista llamada Hora Cero semanal y la dirigía el mas grande guionista nacional de todos los tiempos, don Héctor Germán Oesterheld, quien estaba acompañado en la gráfica, por lo más selecto de la historieta de entonces: Hugo Pratt, el inolvidable maestro veneciano, ilustrando a Ernie Pike, corresponsal de guerra, Solano López que iba a asombrarnos con El Eternauta, Daniel Haupt, con Cayena, Arturo del Castillo, con Randall The Killer. Posteriormente otros nombres ilustres de nuestro noveno arte, se añadirían a esa lista.

En lo particular, yo que era un niño en aquel entonces y me devoraba la mencionada revista, ni siquiera podía soñar con que un día conocería al gran HGO y que el Maestro de Maestros, tomaría a su cargo, tres de las series que para Editorial Columba, yo había creado por entonces (Kabul de Bengala, Argón, el Justiciero y Tres por la Ley) Eso, y el también haber conocido, en el Sindicato de Prensa, donde mi padre se desempeñaba, al también grande Hugo Pratt. ¡El sueño del pibe multiplicado por dos, forman parte de mis recuerdos más dorados! Pero también es justicia recordar que un 28 de setiembre de 1928 llegaba a la consideración del público, la legendaria revista El Tony (Pronto se van a cumplir ochenta años de ello). Por eso creo que setiembre debería declararse Mes de la Historieta Argentina. Volviendo a lo nuestro, este es, pues el origen del Día de la Historieta Nacional y desde mi blog, envío un afectuoso saludo a todos mis colegas, guionistas y dibujantes, muchos de ellos grandes amigos, con los que he trabajado por más de cuarenta años. Y, desde luego, un agradecimiento especial a las generaciones de lectores no solo argentinos, sino de toda Latinoamérica, que supieron valorar y disfrutar de la Gran Historieta Argentina.

CELEBRACION DEL DIA DE LA HISTORIETA NACIONAL

El pasado 4 de setiembre tuvo lugar en el Centro Cultural Plaza Defensa, en Buenos Aires, la celebración central del Día de la Historieta, organizada por la Comisión del Día de la Historieta, con apoyo del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. El programa incluyó una charla-debate denominada La industria de la Historieta: La Epoca de oro, en la cual disertaron los guionistas de Editorial Columba, Jorge Morahín, Manuel Morini y Armando Fernández (el que suscribe estas líneas) Siguió a esto, la proyección de un informe a cargo de Diego Agrimbau y Laura Vázquez, una charla-debate sobre las condiciones actuales de la historieta nacional, la presentación del libro “Artistas Irrelevantes” por Rodolfo Fucile, presentación de la obra “Zona Liberada” a cargo de David Rubistein, Recordando a Alberto Contreras y su historieta “El regreso de Osiris”, a cargo de Sebastián Masana, Martín Contreras y Eduardo Carletti. Reconocimiento a la trayectoria de guionistas y dibujantes, presentado por el estudioso de la historieta, Norberto Rodríguez Van Rousselt, en donde se entregaron diplomas a los maestros Julio Alfredo Grassi, Eugenio Zappietro, Carlos Albiac, Carlos Enrique Vogt, Víctor Braxator y Guillermo Guerrero, también un homenaje al recientemente fallecido dibujante Carlos Meglia, con proyección de un episodio de “Cybersix” para cerrar la jornada con el tema, la Industria de la Historieta, en una charla-debate que analizó el presente y la aventura de trabajar para el exterior.


Doy fé, (que entre muchos otros colaboradores) se movieron diligentemente, para que todo saliera de maravillas, mi colega, el guionista Gustavo Schimpp y la eficiente y simpática Alejandra Márquez, de Mundo Niahm, ambos pertenecientes a la Comisión del Día de la Historieta. El numeroso público que se hizo presente, escuchó con gran atención a los disertantes y aplaudió a los consagrados maestros, quienes recibieron el merecido homenaje de colegas y lectores, en una jornada que seguramente nadie, de los allí presentes, olvidará.

Con el guionista Gustavo Schimpp y Alejandra Márquez, una gran difusora de la historieta Argentina. Ambos, de la Comisión del Día de la Historieta

Las nuevas publicaciones de los jóvenes artistas de hoy también tuvieron su lugar en esta celebración

Cena con los artistas


LOS MAESTROS HOMENAJEADOS

CARLOS ALBIAC:
Nacido en l928. Entre muchos otros trabajos, en 1960 creó junto a Carlos Casalla, “Pitty Raine” y “Alamo Jim”.En Editorial Record realizó “A través de Oceanía” con dibujos de Lito Fernández y “El otro Dr. Fogg” para la revista Fierro, también con Fernández.. “Cero Buenos Aires” con Walter Taborda, “Lord Jim,” con Horacio Lalia, “Perdido Joe” con Casalla, continuó “Wakantanka”, de Oesterheld con Juan Zanotto “Inspector Bull” con Lalia, etc. Realizó durante años guiones de televisión y cine.

VICTOR BRAXATOR (Mannken): Nacido en Paraguay. Dibujó en las revistas de Héctor L. Torino, La Barra de Pascualín, El Conventillo de don Nicola, etc. Luego participó en las revistas editadas por Adolfo Mazzone; Capicúa, Afanancio, Cariseca, etc. Dibujó para Italia, Francia, España y Alemania. En el equipo de Jaime Díaz realizó dibujos animados para Hanna Barberá y Ruby Spersrs. Director de Arte en series de dibujos animados tales como Galtaar, Scooby Doo, Los Supersónicos y Los Pitufos.

ALFREDO JULIO GRASSI: nacido en Santa Fe en 1925. Guionista, escritor, traductor, poeta, cineasta y periodista. En 1952 comenzó en la revista Bucaneros y prosiguió su labor en las editoriales Columba y Record. Autor de la serie “Dick, el artillero” para el King Features Syndicate norteamericano, autor de medio centenar de novelas policiales (Colección Rastros) y de ciencia ficción (Pistas del Espacio) y de numerosas novelas de cow-boys. Editor de la revista Centuria. Buena parte de sus relatos de ciencia ficción fueron reunidos en el libro “Y las estrellas caerán” (Editorial M.E.S.A-1967) y en “La Isla y otros relatos de fantasía” (Editorial junco, 1970), además de aparecer en varias antologías del género.


Julio Grassi, Eugenio Zappietro y yo

UILLERMO GUERRERO: Nació en Buenos aires en 1923. En 1938 se inició profesionalmente como ayudante de Lino Palacio. En 1940 publicó en el diario La Razón su primera historieta, Villa Mosquete. En 1947 integraba el staff de Divito en Rico Tipo, hasta 1973. Socio Vitalicio del Aeroclub Argentino y de esa pasión por el vuelo nació su más célebre creación, Lupin, el piloto, que se publica desde hace cuarenta años. Es de consignar que el maestro Guerrero no pudo acudir a recibir el correspondiente diploma, que oportunamente le será entregado.

CARLOS ENRIQUE VOGT: Nació en 1933. A los 18 años recibió del Maestro José Luis Salinas la recomendación de perfeccionar su afición por el dibujo, mediante un libro sobre la Figura Humana de Andrew Loomis. Debutó profesionalmente con el personaje Poncho Negro de Editorial Muchnik. Luego, en Editorial Abril, trabajó con el guionista italiano Alberto Ongaro, en las revistas Misterix y Rayo Rojo (El Implacable, Mark Cabot, Tierra del Fuego, etc) y con guiones de Ray Collins desarrolló Joe Gatillo. Colaboró con Editorial Frontera, de Oesterheld (Cachas de Oro, Batallas Inolvidables, etc). En Editorial Columba graficó “Killroy” de Oesterheld, “Larry Trenton” de Grassi , “Cuentos de Almejas” de Pedro Mazzino y junto al guionista paraguayo Robin Wood, sus grandes éxitos, “Mojado”, “Mi Novia y yo” y “Pepe Sánchez”.

Con el gran Carlos Vogt

EUGENIO JUAN ZAPPIETRO: Mucho mejor conocido por el seudónimo de Ray Collins. Comienza como guionista en 1960 en Misterix con “Joe Gatillo” ilustrada por Vogt. En 1962 crea la célebre serie policial “Precinto 56” graficada por José Muñoz (que años después, en 1974, sería proseguida en Skorpio con dibujos de Lito Fernández) En editorial Record publicó “Henga”, con Juan Zanotto, “Mandy Riley” con García Seijas, “Ases del Aire” con Julio César Medrano, y una parte de “Nekrodamus” con Horacio Lalia. En Editorial Columba dio vida a “Rocky Keegan”, con Gerardo Canelo, “Aguila Negra” con Francisco Solano López,”Vargas”, con Clemente Rezzónico, “Chinatown”, con Eduardo Savid, etc. Guionista de radio y televisión, novelista y ganador de premios internacionales, (su novela “Dos horas antes del alba” mereció el premio Planeta) y también Director del Museo Policial de Buenos Aires.- Es, a mi juicio, el más grande guionista argentino de historietas, después de Héctor Germán Oesterheld.

CURSO DE GUIONISTA DE HISTORIETAS

Y como estamos en setiembre, en el que debería llamarse el mes de la Historieta Nacional, porque en ese mes, el día 4 de 1957, apareció Hora Cero y el 28 de setiembre de l928, vio la luz El Tony (la más longeva de las revistas argentinas de historietas, ya que llegaría a durar 72 años de publicación ininterrumpida) quiero cumplir con algo que hace un tiempo, se ha prometió en este Blog. Un Curso Gratuito de Guionista de Historietas.

Se publicará una lección por mes. Es para todos los que desean iniciarse en la materia y prometo contestar uno por uno, los mensajes que envíen a este blog, referidos a este tema, para aclarar dudas. Deseo dejar constancia que, en más de setenta años de historieta argentina no ha habido más de treinta o quizás cuarenta guionistas reconocidos, lo cual, frente a los miles de dibujantes, da una idea de la necesidad que las editoriales, siempre han tenido de los escritores. El fallecido Antonio Presas, experimentado ejecutivo de Editorial Columba, me dijo cierta vez, una frase lapidaria: "-¿Armando, sabe usted por qué Columba duró más de setenta años?"- No, le contesté: “Porque nuestra editorial siempre apostó a las historias, a los guiones”- me respondió.

Curso de Guionista de Historietas

CONSIDERACIONES:

La historieta, hermana menor del cine y el teatro tiene sus propios códigos que solo pueden ser desentrañados luego de un detallado análisis de sus resortes y esquemas. Son muchos los que viniendo de otras actividades afines (cuentos novelas, poesía, etc.) han fracasado al escribir historieta.
Es cosa sabida que no ha habido más de una docena de reconocidos guionistas en toda la historia de la historieta argentina denominada "seria" (dejando de lado la historieta cómica que no es el tema que nos ocupa). Y este es un detalle muy digno a ser tenido en cuenta.
Un reconocido jefe de la desaparecida Editorial Columba solía afirmar que si él ponía un aviso en los diarios solicitando guionistas de historieta no se presentaba nadie, por la sencilla razón de que no los había. Este mismo directivo afirmaba que Columba había durado setenta y dos años de publicación ininterrumpida porque APOSTO AL GUION en primer lugar y no a los dibujos, que sin dudarlo tienen también su gran importancia porque la historieta es a primera vista, imagen.
El otro ejemplo de creatividad es HORA CERO, creación del gran guionista H. G. Ohesterheld, quién aglutinó a una camada de grandes artistas del dibujo. ¿Sabría alguien quienes fueron Hugo Pratt, Solano López, etc. (con todo el gran mérito que tienen) si Ohesterheld no hubiera escrito El Sargento Kirk o El Eternauta?
Ha habido y habrá, seguramente gente dotada para escribir historieta, pero por diversas razones no han llegado cristalizar esta aptitud. La verdadera historieta es mucho más compleja de lo que se cree. No basta solo con ponerse a escribir (aunque sé esté dotado para ello) y aquí aparece una regla básica del guionista. El guionista tiene que ser UN GRAN LECTOR (de historieta, novelas de aventura, suspenso, terror, ciencia ficción, policiales, etc.) y particularmente un estudioso de la historia universal, de las distintas épocas por las que transitó la humanidad, su lenguaje, usos y costumbres, sus guerras, sus circunstancias políticas, sociales y sus grandes personajes históricos, etc. Todo esto es parte de un bagaje acumulativo y cultural que forma a un auténtico guionista de historietas.
Creer que porque se ha escrito un guión corto (aunque esté correctamente hecho) sé es guionista es un soberbio error muy típico de revista "under" o fanzine (con todo el respeto que estos emprendimientos merecen, porque lamentablemente están sustentados solo por el entusiasmo y algunas dosis de calidad pero le falta la rigurosa metodología del guión de historietas)
En suma. Nadie que NO GUSTE leer puede ser un auténtico productor de guiones. El guión de historietas cumple una función vital ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla. Miremos una revista en el kiosco. La vemos muy bien presentada, con excelentes dibujos e ilustraciones. Esto, obviamente nos induce a comprarla. Lo hacemos y nos ponemos a leerla. Y si lo que desgraciadamente leemos es algo sin sentido, sin mayor trabajo de construcción en la historia, en la psicología de los personajes, sin mayor interés lógicamente nos atrapará ni interesará para adquirir el siguiente número. Es como ver esas típicas películas de Hollywood repletas de efectos especiales ("chispitas" decía un notorio y reconocido dibujante amigo mío) a las que cuando su proyección termina olvidamos rápidamente.
Estamos en la era de la imagen, eso nadie lo duda, pero una imagen sin una buena historia detrás es solo eso, una atractiva imagen que al poco rato de verla y admirarla nos aburre. Y una sucesión de excelentes imágenes sin buen guión es solo un video-clip sintético y disparatado que no podemos madurar ni razonar. En cambio una buena o gran historia la atesoramos en la memoria por mucho tiempo y generalmente no solemos olvidarla. Esa es la tarea silenciosa del guionista de historietas junto a su máquina de escribir o computadora.
Este profesional no es como el dibujante que puede estar reunido con otros colegas dentro de un mismo estudio. El guionista necesita estar a solas con los duendes de sus sueños y pesadillas para dramatizarlos y vivirlos. Siempre digo que los que poseemos este oficio tenemos "una mezcladora de ideas (cemento) en la cabeza". Esa mezcladora gira y gira, recopila datos, detalles, sucesos, ideas, situaciones, circunstancias y luego como un misterioso demiurgo ensambla el rompecabezas y nos entrega (no siempre, lamentablemente) excelentes relatos.
Existen diversas técnicas para el arte de redactar guiones. De eso es lo que trataremos a continuación:

LECCION UNO

"El (los) personaje (s) principal (les). Sus características, su idiosincrasia, sus costumbres. El medio y la época en que se desenvuelve. Su historia. Su carácter. Otros detalles."

TRABAJO PRACTICO


Construir un personaje principal. Dotarlo de los atributos antes citados. Describirlo con el mayor lujo posible de detalles pero también sintéticamente. Efectuar un trabajo de varias secuencias donde el personaje muestra su carácter, sus atributos, etc. Debe resaltarse la humanidad del personaje (bueno o malo según se trate) Un héroe o villano sin cuota de humanidad es solo un muñeco sin alma.
Un personaje con atributos humanos (cualesquiera que fuesen) si está bien construido deja de ser un personaje y a los ojos del lector (y del guionista) comienza a transformarse en persona. Es necesario que en sus aventuras no solo conozca victorias sino también derrotas, dolor y sufrimiento pues eso es algo que cualquier lector puede entender.
Un héroe invulnerable aparte de ser una mentira pierde rápidamente interés. Son las debilidades y flaquezas de la condición humana las que lo califican y hacen que el lector pueda identificarse con él.
El personaje no siempre tiene que ser alto, rubio y buen mozo. Puede tener cualquier atributo físico, inclusive cicatrices que siempre le darán un aspecto varonil y combativo por citar un ejemplo.

Saludos, suerte para todos y espero sus comentarios.

Armando Fernández

martes, 2 de septiembre de 2008

La pasión por los comics tiene su día cada 4 de Septiembre



Este 4 de Septiembre de 2008 se festejará por tercera vez en toda la Argentina, el Día de la Historieta, una efeméride pensada para celebrar la pasión y el placer que generan las historias en cuadritos. La fecha conmemora la aparición, en 1957, de la revista Hora Cero Semanal, en cuyas páginas comenzó a publicarse la famosa creación de H. G. Oesterheld, El Eternauta.
Desde siempre, la idea de la Comisión Día de la Historieta fue la de transformar esta fecha en algo tan popular como otros días en los que se festeja la niñez o la amistad, una excusa para regalar historietas y promover su lectura entre quienes todavía no descubrieron la inmensa variedad de géneros y posibilidades de este medio.
Invitamos al público y a la prensa a participar de:
Jornada Día de la Historieta (Jueves 4 de Septiembre)
Centro Cultural Plaza DefensaDefensa 535 - Ciudad Autónoma de Buenos AiresDe 14:00 a 22: 00 hs.Programa de actividades.14:00 Presentación14:15 La industria décadas 40-7015:30 La industria década 8016:00 La industria años 90-200417:30 Presentación "Artistas Irrelevantes" (de Rodolfo Fucile).18:00 Presentación "Zona liberada" y sorteo de entradas.18:30 Recordando a Alberto Contreras y "El Regreso de Osiris".19:00 Reconocimiento a la trayectoria: seis historietistas homenajeados.19:30 Homenaje a Carlos Meglia - Proyección anime de Cybersix.19:45 Entrega de los premios "Revista Magma" por el concurso "Día de la Historieta"20:00 Charla debate sobre el presente y proyección futura de la industria - Editores argentinos en mercado extranjero21:30 Cierre.
Sobre la Comisión Día de la Historieta
La Comisión Día de la Historieta (C.D.H.) es un grupo de amigos que siente pasión por el Noveno Arte (la historieta). Colaboran con ella periodistas, educadores, artistas, editores, comerciantes, pero sobre todo lectores. Su finalidad es hacer del Día de la Historieta un festejo anual que pueda volverse tradición.

Comisión Día de la Historieta
http://diahistorieta.blogspot.com/

lunes, 1 de septiembre de 2008

26 de Agosto de 1833 / GAUCHO RIVERO

EL PRIMER COMBATIENTE DE MALVINAS

Hace pocos días se cumplieron 175 años de un hecho que, lamentablemente nuestra historia oficial no suele tomar muy en cuenta. Un breve repaso nos recuerda que un 3 de enero de 1833 los ingleses se apoderaron de nuestras islas Malvinas. Pero ese ultraje no tardaría en tener su réplica. Antonio Florencio Rivero, (*) un gaucho entrerriano que se desempeñaba como peón de campo en las islas, encabezó una rebelión, al frente de siete gauchos e indios y pasó a degüello al gobernador interino británico. Arrió la bandera inglesa y enarboló la enseña nacional en la gobernación de las islas. Esto le costaría persecución y el ser llevado para ser ahorcado en una cárcel de Londres. Devuelto al Río de la Plata por conveniencias políticas del viejo imperio inglés se enroló en las milicias federales y murió combatiendo en Vuelta de Obligado contra la flota anglo-francesa. Todo un gaucho y todo un símbolo de la estirpe criolla que no se resigna ante los que atropellan su tierra. Puede, con justicia, llamárselo “El Primer Combatiente de Malvinas.”


(*) “EL Gaucho Rivero y la Conspiración para apoderarse de Malvinas”- Armando Fernández- Ediciones Argentinidad -2008- Novela Histórica 188 páginas. Ilustración: Sergio Ibáñez

LA HISTORIA EN HISTORIETA

Estamos en el mes de la primavera, amigos. Y dicen que en primavera todo se renueva, por eso, este blog tiene desde ahora un nuevo diseño. Desde este rincón de la historieta y la cultura nacional les renuevo mis saludos.
El mes viene con muchas novedades.
Armando

LA HISTORIA EN HISTORIETA


Ya está en kioscos y comiquerías el volumen de mi autoría BATALLAS ARGENTINAS (*) (Tomo 1) editado por Deux Ediciones en su colección Historietas del Bicentenario 1810-2010. Es una publicación de 72 páginas a todo color y nos narra en el querido idioma de la historieta (o comic) como prefieren llamarlo ahora, cuatro batallas y combates. Estas son: La Segunda Invasión Inglesa, el Combate de Tacuarí, La Batalla de Tucumán y el Combate de San Lorenzo, todos magníficamente ilustrados por Miguel Castro Rodríguez.
La portada estuvo a cargo de ese gran artista que es Sebastián Colombo. Así, en sus páginas, desfilan los esfuerzos de criollos y españoles por repeler el segundo intento de las tropas del General Whitelocke para apoderarse de nuestra Santa María de los Buenos Aires, El combate de Tacuarí en el Paraguay, librado por el general Belgrano, La batalla de Tucumán, también a cargo del creador de nuestra Bandera y en el final de este volumen, el ya legendario combate de San Lorenzo, bautismo de los Granaderos a Caballo.

Pero la cosa no termina aquí, está previsto que antes de fin de año llegue a los lectores el Tomo II de BATALLAS ARGENTINAS, que contiene La Guerra Gaucha de Güemes, El Combate de San Carlos (contra Calfucurá), El Combate de Vuelta de Obligado, La Batalla de Curupaytí y el Combate de Monte Longdon, en Malvinas. Les recomiendo que no se lo pierdan. Son tomos para coleccionar.
Aquí les dejo algunas páginas de las distintas batallas.


(*) BATALLAS ARGENTINAS. Deux ediciones. Setiembre 2008-72 Páginas a todo color. Armando Fernández- Todos los derechos reservados

sábado, 9 de agosto de 2008

El Joven San Martín (historieta)

A 158 años del paso de la inmortalidad de nuestro Padre de la Patria, José de San Martín, quien murió el 17 de agosto de 1850 en Boulogne Sur Mer, Francia.

He aquí una publicación que ya está en todos los kioscos, presentada por Boom, el libro de historietas El Joven San Martín, por Armando Fernández, que cuenta con una detallada cronología de los años jóvenes del Libertador.

Ilustraciones de Néstor Olivera
Tapa coloreada por Mario Schiraldi
32 páginas
Editada por Menhir / Deux Editora (Director: Pablo Muñoz)
Precio $ 5,90

lunes, 28 de julio de 2008

Cuento infantil: Desde el país de las hadas

La tarde en que todo comenzó, Fabiana estaba haciendo los deberes de la escuela en su cuaderno. Era una fría y desapacible jornada de otoño y la niña encontraba más entretenido observar la caída de las amarillentas y marchitas hojas de los árboles.

En realidad, Fabiana era inteligente e imaginativa. El problema de sus seis años consistía en no saber poner freno a su imaginación, cosa que solía acarrearle no pocos problemas. Ya a los cuatro años hablaba con "amigos imaginarios" en su cuarto y sus padres tomaban estos asuntos con la benévola comprensión que los adultos que conceden a las fantasías infantiles.

Se sentía sola y anhelaba que la panza de su mamá se hinchara y que un hermanito llegara a este mundo para tener con quién jugar. Pero la cintura de su mamá seguía tan esbelta como siempre y la soledad de la niña de nuestro relato continuaba. Era cierto que tenía algunos amigos, compañeritos del colegio. Allí estaban Facundo, Luciano, Daniela, por nombrar algunos. Pero esto no bastaba para satisfacerla.

-Mami, ¿cuándo voy a tener un hermanito?- Solía preguntar cuando estaba en la mesa, durante la cena. Su mamá solía cambiar una mirada entristecida con su padre y replicaba:
-Ya vendrá, cuando Dios lo disponga.

Lo que Fabiana y sus pocos años ignoraban era que su mamá, después de tenerla a ella había quedado en malas condiciones para tener otro bebé. Como sabían que contarle esto era causarle una gran tristeza preferían evitar el tema. De todos modos, la pequeña algo presentía, algo que no podía definir. Con ese sexto sentido que tienen los niños pequeños y también lo animalitos sabía que algo no funcionaba bien, aunque no podía definir qué.

Volvamos a la tarde de aquel domingo en que todo comenzó. Su madre había salido a visitar a su hermana, la tía Rosa, quien vivía en el barrio de Boedo y su padre dormía la siesta en el dormitorio conyugal. Una primera gota se lluvia se estrelló contra el vidrio de la ventana y se derramó como una fina lágrima. Afuera, el viento agitó con furia la copa del añoso árbol que yacía en el jardín. Fabiana se incorporó de su asiento y acercándose a la ventana pegó su naricita contra el vidrio. Y entonces la vio. Sus ojos castaños se dilataron de asombro. Y no era para menos.

La pequeña hada agitaba furiosamente sus alitas luminosas y transparentes y su rostro expresaba angustia y desesperación. Al ver a la niña pegó su rostro al vidrio y por un instante ambas, niña y hada quedaronse mirando. El hada golpeó con sus puños el vidrio y súbitamente Fabiana comprendió que quería entrar. Tomó el pestillo de la ventana y la abrió. Una bocanada de aire frío penetró en la tibieza de su habitación y también el hada. Tras de ella, la niña cerró la ventana. Muy a tiempo. La lluvia comenzaba a caer con violencia.

El hada revoloteó por el interior de la habitación dejando tras sí un filo polvillo luminiscente. Fabiana observaba sus evoluciones, maravillada. Había visto, sí, hadas, gnomos y duendes pero en ilustraciones de libros infantiles, nunca un hada de verdad. Y ahora tenía uno de aquellos fantásticos seres en persona. El hada terminó de revolotear y se posó en puntas de pie sobre su cuaderno. Entonces Fabiana pudo verla bien. Era rubia y de rostro angelical. Su figura era larga y esbelta y las fulgurantes alitas ahora batían pausadamente. Entonces Fabiana descubrió que el ala izquierda estaba quebrada.

-Pobrecita.- Exclamó la niña. El hada temblaba de frío. Fabiana extendió su mano y el hada se posó sobre la palma de la mano de la niña. Entonces la chiquilla la llevó cerca de la estufa. Entonces el hada murmuró:
-Gracias, Fabi.

La aludida volvió a abrir los ojos muy grandes.

-¿Sabés mi nombre?
-Por supuesto. Las hadas sabemos inmediatamente todo de los niños humanos con quienes trabamos relación. Tienes seis años y te aburres soberanamente al hacer tus tareas escolares. Eres muy imaginativa y fantasiosa.
-¿Y vos como te llamás?
-Winnie.
-¿Y de donde venís?
-Del país de las hadas. Un reino que está en lo profundo de los bosques umbríos, pero en una dimensión distinta que la de los seres humanos. Allí habitan duendes, gnomos y otras criaturas menos agradables de mencionar...

-¿Cómo cuáles?
-Los "piskies", los "spriggan", los "brownie", los "boggart" y los más desagradables de todos, los "trolls".
-¿Trolls?
-Sí, ésos. Los peores de todos. Son los seres más elementales de la naturaleza. En los comienzos de la Creación eran gigantescos, pero su raza fue perdiendo estatura aunque no astucia y maldad. Antiguamente solían robar niños humanos y dejaban uno de sus vástagos en reemplazo.
-¿De veras hacían eso? Ay, qué asco.
-Hacían cosas peores que ni siquiera me atrevo a mencionar- Replicó Winnie con un suspiro.
-¿Qué pasó con tu ala?
-Un "troll" me estaba persiguiendo. Quería arrancarme las alas. Debes saber que si a un hada le quitan las alas, le roban el espíritu. Entonces su ser se diluye como humo y es borrada de la memoria de quienes la conocieron. Es como si nunca hubiese existido. Es peor que morir.
-Por eso tenías tanto miedo.
-Sí, por eso- Confesó el hada entristecida.
-Pobrecita. Le diré a mi papá que está durmiendo la siesta que llame a un médico para que te cure.
-Shhh. No hagas eso. Los humanos adultos no pueden ver a las hadas por la simple razón de que han perdido la inocencia primordial.
-Pero tienes el ala quebrada...
-El ala se regenerará sola. Necesito descansar. Ha sido extenuante cruzar la frontera que separa el país de las hadas del mundo de los humanos. Eso siempre agota. El calor de tu estufa me hace mucho bien, estaba perdida en el frío y la tormenta. Gracias nuevamente por abrirme esa ventana.
-¿De donde provienen las hadas?
-Sos curiosa, Fabi.
-Y... sí.
-Nacimos de las lágrimas de los ángeles. Las lágrimas que ellos derramaron cuando se enteraron que el Malo se había rebelado contra el Buen Señor del universo. Por eso somos básicamente buenas y puras, aunque en confianza te diré que también algo traviesas.
-Como los niños.
-Es cierto, no lo había pensado. Como los niños. Ésa debe ser la razón por la que a veces nos ven y podemos comunicamos con ellos. Tal vez los niños también nacen de las lágrimas de los ángeles.
-Quizás somos primos o algo así.


El hada emitió una risita de cristal y revoloteó en tomo a Fabiana. Después volvió a posarse sobre el cuaderno abierto.

-Ya sé cuanto te aburre hacer los deberes.

Su mano trazó un arco en el vacío y un polvo de estrellas cayó sobre las páginas del cuaderno. Fabiana se acercó y miró.

-Ohhh- Dijo. Y tenía razón en su exclamación de sorpresa por todos los deberes que debía realizar, ya estaban hechos. Y muy bien hechos. Al verlos, Fabiana imaginó la buena nota que traería a casa y la consiguiente alegría de sus padres.
-¿Cómo hiciste eso?
-Magia Magia sencilla, por supuesto. Tú me ayudaste y yo he querido agradecértelo. ¿Puedo quedarme a dormir aquí? Me da un poco de miedo regresar a mi país durante la noche. La noche es aliada de cosas funestas y enemiga de las hadas.
-¡Claro que puedes quedarte! ¡Vivaaa!


Pero entonces el hada cambió su gesto. Su sonrisa se trasmutó en una expresión de miedo. Fabiana miró en dirección de la ventana y también se asustó. ¡Un ser pequeño, contrahecho, de gorro verde y ojos fulgurantes estaba parado en el marco de la ventana! Sonreía con ferocidad dejando ver dientes afilados como los de un tiburón.

-¡El "troll"!- Gimió la desdichada hada comenzando a revolotear desesperadamente por la habitación. Al hacerlo, dejaba un fulgurante camino de luz por donde había pasado. Fabiana también tuvo miedo ante aquella visión. El troll extendió sus manos como garras mientras pegaba su rostro al vidrio de la ventana. Luego, súbitamente dio un salto y desapareció.
-Se... fue... - Murmuró la asustada Fabiana con un hilo de voz. El hada cesó en su desesperado revolotear.
-Volverá. Un “troll” nunca cesa en sus propósitos, especialmente si son arrebatarles las alas a un hada Estoy perdida.
-Pues no podrá entrar. Esta habitación está cerrada. Además puedo llamar a mi papá para que lo espante.
-No servirá, Fabi. Los “trolls”, al igual que los duendes, los gnomos y nosotras no pueden ser percibidos por los adultos humanos. Ya te lo dije. Oh, nunca volveré a ver a mis hermanas...

Fabiana enarcó las cejas.

-Ese bicho de porquería no va a hacerte daño. Estás en mi casa y sos mi amiga. ¿Qué cosa puede espantar a un “troll”?
Winnie, el hada, la miró perpleja
-¿Espantar a un “troll”? No hay nada que pueda espantar a un “troll”, puedes correrlo a escobazos, pero siempre volverá de una forma u otra.
-Piensa, piensa, Winnie. Debe haber algo que lo atemorice. Todos nos asustamos por algo, hasta los diablos.
-Bueno... sí, ahora que lo pienso hay algo. Mejor dicho alguien. Es al único ser que habita en el mundo de los humanos a los cuales los trolls tienen un temor invencible.
-Bien. ¿Qué es?
-Un gato. Los “trolls” temen a los gatos. ¿Tienes un gato aquí?


Winnie agitaba sus alitas y se encontraba flotando ante el rostro de Fabiana. El desencanto de la niña la alarmó.

-No tengo un gato aquí. Sólo unos pececitos en la pecera del comedor. ¿No sirven los pececitos?
-El “troll” se los comería de un bocado. No, estoy perdida.


El hada ocultó su rostro entre las manos y comenzó a sollozar. Fabiana se mordió los labios y crispó el puño.

-Espera aquí.- Dijo resuelta y abandonó la habitación, cerrando tras de sí la puerta. El hada quedó solita y muerta de miedo, dando vistazos temerosos hacia la ventana. Entonces, por debajo de la puerta un humillo gris comenzó a expandirse. El hada dio un gemido pues sabía lo que eso significaba. El humillo gris se fue espesando, tomando consistencia El hada., aterrorizada había quedado inmóvil, de pie sobre la mesa donde Fabiana estaba haciendo sus deberes. Finalmente la maligna figura del troll se corporizó.

-Hola, Winnie. La cacería terminó.- Dijo el contrahecho engendro y comenzó a caminar hacía ella.
-Oí todo lo que hablabas con la niña humana... No hay gatos aquí. O sea que estás perdida. Dame tus alas, entrégame tu espíritu y disuélvete como si nunca hubieras existido.

El “troll” dio un salto agilísimo y trepó a la mesa. Sus malévolos ojos emitían un brillo rojizo y sus manos, como garras se tendían hacia la atemorizada e indefensa figurita con alas. Y cuando estaba por atraparla., cuando ya Winnie se resignaba a su cruel destino la puerta se abrió y se oyó una voz.

-Deja a mi amiga, bicho feo y peludo.

El “troll” giró para contemplar a la niña humana que había dado unos pasos y estaba ante él. Su mano derecha estaba tras su espalda., ocultando algo que traía El engendro sonrió mostrando la doble fila de dientes de tiburón.

-No puedes hacerme nada, pequeña tonta. No hay gatos aquí, ya lo sé. Quédate y vé cómo le saco las alas a tu amiguita... quédate y vé cómo se convierte en cenizas ante sus ojos.- Desafió.

Entonces Fabiana mostró lo que traía en su mano derecha y al verlo, el “troll” emitió un grito larguísimo que parecía el raspar de un serrucho desafilado. ¡Era un negro gato... de peluche!

El “troll” se disolvió instantáneamente como humo y desapareció como alma que lleva el diablo... para jamás volver. Fabiana., sonriente mostró el muñecote a la sorprendida hada.

-Pero... no es un gato de verdad... ¡Es un juguete! ¡Sólo a ti pudo ocurrírsete esta idea!- Exclamó el hada.
-Eso mismo. Pero la sorpresa y el susto del “troll” fueron tan grandes que no se dio cuenta y todavía debe estar corriendo hacia su guarida

Entonces el hada se puso a reír a carcajadas hasta que se le cayeron las lágrimas. Y Fabiana también le hizo coro con sus risas. Compartieron esa noche y con las primeras luces del día, el hada se dispuso a partir. Su ala ya estaba restablecida y volaba sin ninguna clase de dificultades.

-Fabi, debo partir. Mis hermanas deben estar preocupadas por mí. Lo siento mucho, me gustaría quedarme más tiempo, pero no puedo.
-¿Volverás alguna vez?
-Trataré. Pero queda poco tiempo, a ti, claro.
-¿Qué? ¿Me voy a morir?
-No, vas a vivir hasta que seas viejita y tu piel se parezca a una pasa de uva pero pronto vas a abandonar el divino período de la inocencia. Nada puede hacerse contra eso. Los niños se convierten en adultos y al hacerla pierden la fantasía primigenia.
- Eso es triste.

-Lo sé. Pero no puede evitarse. Son órdenes de arriba.
-¿De Dios?


Winnie hizo un gesto de asentimiento.

-Pero no me iré sin darte un regalo que sé, valorarás mientras dure tu vida.- Aquí el hada tocó la frente de Fabiana con su pequeña mano y la niña percibió como un leve corriente eléctrica que la recorría. Fabiana abrió la ventana de su cuarto y antes de marcharse el hada evolucionó ante sus ojos dejando trazos de polvos de estrellas en el aire. Después desapareció.

Pasó, el tiempo, como es mandato divino y Fabiana creció. Se transformó en una hermosa muchacha, conoció a un buen hombre, se casó y tuvo tres hijos. Fue muy feliz en su vida familiar y en su profesión. La de escritora, por supuesto. Escritora de cuentos infantiles. En sus relatos plasmó un mundo inolvidable de seres fantásticos y mágicos que obtuvieron la atención de legiones de pequeños lectores. Solía escribir esos cuentos maravillosos, en su cuarto de trabajo, en la fiel compañía de su gata de angora.

¿Adivinan cómo se llamaba esa gata?

Armando Fernández (c) 2008

¡Felices vacaciones, chicos!

El 25 de julio comienzan las vacaciones en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Desde aquí dedico este cuento infantil para los más chiquitos. ¡Ojalá les guste, amiguitos!

Ilustración de Mario Schiraldi

viernes, 18 de julio de 2008

Cuento dramático: El hombre que yo maté

Acabo de matar a Ramiro. Fue simple. Bastó con apretar el gatillo una sola vez...

Lo recuerdo perfectamente, Ramiro. Recuerdo aquella noche de luna de primavera desbordante de luz sobre aquel paseo de la costanera porteña. Y vos y yo, Rami. Vos, ciñéndome la cintura y yo percibiendo la fragancia de tu piel masculina que me volvía simplemente loca...
Fue así. No puedo negarlo. No puedo abjurar del amor que te tuve. No puedo ni podré olvidar el fuego que supiste encender en mi. Y menos omitir que ese fuego se transformó en llamarada. Hay un punto en que los seres humanos no tenemos retorno, cierta valla física, moral, espiritual o como quiera que se llame y el cruzarla implica que nos jugamos, que nos entregamos, que confiamos totalmente en el otro. Y no importa que eso signifique volverse vulnerable, débil, dependiente...
Eso fue lo que me pasó con vos, Ramiro. Una mujer puede presumir de ser autosuficiente, moderna, liberal, feminista, combativa y aguerrida, como yo me creía. Hasta que se enamora... Hasta que se pierde en los meandros de la pasión, hasta que comienza a transitar las sinuosidades del deseo, de la espera del llamado telefónico que tarda en producirse o de la cita en la que el hombre anhelado se demora... Entonces comienza a beber, gota a gota en esos tazones de angustia... pero cuando lo tiene a su lado y con cara de comérselo crudo afloja y se desarma al primer beso, a la primera caricia, a la primera manifestación de ternura y desde ya que acepta todas las excusas...
¿Será que amar significa volverse tonto? No lo creo... del todo. Pero tampoco creo que cuando uno ama está totalmente lucido. Si uno estuviera en sus cabales, en pleno uso de sus facultades quizás prestaría más atención a esos pequeños detalles que esconden verdades grandes y ocultas... ¿O será que una no tiene interés en escarbar en esos detalles porque teme encontrarse con lo que no quiere encontrarse? Eso pasa, estoy segura... a mí me pasó, al menos. Esos viajes que inventabas... negocios en Córdoba, decías ¿te acordás? Y bastaba que yo comenzara a refunfuñar para que me taparas la boca con uno de esos besos que nadie antes que vos (y tal vez nadie jamás después) hayan sabido darme.
Sí, ya sé. Estoy describiendo a una pobre estúpida. A mí misma. No me hizo falta inventar a nadie ficticio. Soy Marcela Rovira, tengo casi treinta años, soltera, piel blanca, ojos negros y dicen que no soy un "cuco". ¿Cuántas Marcela Rovira debe haber por ahí? Ocultas. Metiendo su propia baja autoestima en el bolsillo, en el desván del alma y sacando pecho, levantando la nariz como hacen los triunfadores. Porque en este mundo donde todos llevan máscaras parece que no tiene "rating" sacar a pasear las llagas por ahí, ¿verdad?
Y cuántos... cuántos canallas como vos también hay, ¿no, Ramiro? Pensar que tipos así nacieron de mujer. Qué cosa... qué cosa. Dios mío... que no me toque tener que dar a luz uno así. Porque cuando un hombre llena de promesas a una mujer, la engaña y se burla despiadadamente de sus ilusiones decirle que ha hecho mal, muy mal es casi llamar a la burla. Que se jorobe la pobre idiota. Y en cuanto a él... ¿acaso no es hombre? Claro que hizo mal y no lo hizo precisamente sin querer porque nadie le destroza la vida a otra persona... "sin querer". Especialmente cuando han tenido tres años de novios y ella ha trabajado como una burra, ahorrando peso sobre peso y ciegamente se lo entrega a él, para que los administre.
Y mientras ella sigue soñando con un maravilloso vestido blanco y un ramo de azahar ese dinero ya no existe. En realidad nada de lo que ella cree, existe... Eso se llama crimen. Un crimen contra el espíritu. No por el valor material del dinero ni los sacrificios que costó conseguirlo. Va mucho más allá de eso... Se refiere al asestar golpes despiadados a la entrega total de las Marcela Rovira, como yo... Sí, todavía me acuerdo de aquella noche de redonda luna amarilla cuando paseábamos, vos ciñéndome la cintura y yo bebiéndome la fragancia de tu piel varonil.

-Rami...
-¿Qué pasa, nena?
Recuerdo que nos detuvimos y quedamos bajo la pérgola poblada de enredaderas. Que miré por largos instantes los vehículos que pasaban y pasaban con los faros encendidos como enjambres de luciérnagas en aquella noche de primavera. Dicen que las fuerzas ocultas de la naturaleza se reavivan en primavera. Que la vida reverdece. Que los capullos encapsulados durante el inhóspito invierno se abren en flor. Yo podía dar fe de todo eso.
-Hay algo que tengo que decirte...- Sonreíste, seguro y dominador, como siempre. Varón argentino al fin. Me acariciaste la barbilla, yo alcé el mentón y cerré los ojos. Lista a saborear uno de tus besos legendarios...
-Bueno... ¿Qué?- El beso no llegó. Y en el modo que preguntaste había una ligera impaciencia. - Te pregunte que tenés que decirme, Marcela...
-Que me parece que vamos a tener que adelantar la boda...
-¿Es una broma? ¿De qué hablás?- Me callé y luego aspiré a pulmón lleno el aire de la noche fragante.
-Estoy esperando un bebé...
Todavía recuerdo que achicaste los ojos. Que me apartaste de tu proximidad, tomándome los brazos y clavándome los ojos como agujas.
-¿Que estás esperando qué...?
Te busqué por toda la ciudad de Córdoba. No fue fácil, créeme, Córdoba es mas grande lo que yo pensaba. Pudiste haber estado en cualquier parte... quizás en algún perdido pueblito de las serranías y seguramente nunca te habría encontrado. Ya desesperaba cuando un golpe de suerte me puso sobre tu pista. El asunto es que te encontré. Tenías toda la sorpresa del mundo pintada en el rostro cuando al abrir la puerta de tu departamento (porque tenías un lindo, grande y confortable departamento del cual yo nunca tuve noticias) me descubriste parada ante vos.
-Marcela...- La sorpresa hizo que la voz te saliera miserable y chillona. Yo suspiré. Mi búsqueda iniciada después de aquella noche de primavera había concluido. Porque era obvio que desapareciste sin dejar rastro. Y mi bebé seguía creciendo y creciendo. Nutriéndose de mi cuerpo y de todo el amor que podía darle. Porque ese bebe iba a precisar el doble de amor de mi parte, ya que de vos no podía esperar nada...
Miraste preocupado hacia el pasillo. Quizás temiendo que yo comenzara a hacer un escándalo de aquéllos, allí mismo. Los vecinos, seguro. Podemos ser la ultima porquería del mundo pero... que no se enteren los vecinos.
-Pa... pasá, por favor... tenemos mucho de qué hablar...-dijiste. Era un error lo que estabas diciendo. No teníamos nada o casi nada de qué hablar. Con lo que habías hecho, bastaban y sobraban las palabras. Yo estaba allí simplemente porque quería asegurarme de que nunca volverías a cruzarte en mi camino. De que no te agarrara un ataque de conciencia y aparecieras dentro de algunos años, cuando yo me hubiese deslomado criando a mi hijo, en alguno de esos programas televisivos con cara llorosa y dolorida buscando a tu vástago. Yo estaba ahí para asegurarme de que eso nunca ocurriera.
Porque, y que Dios me perdone, no tenia ningún deseo de ser buena con vos. Quería cobrarme cada una de las lágrimas vertidas porque realmente no poseo pasta de heroína de novela o película, de ésas que lo soportan todo y no contestan los golpes. Soy simplemente una mujer de carne y hueso, soy real, estoy llena de miedos, de desesperanzas... y de furia. ¿No es cierto que suena mal? ¿No te hubiera gustado que me quedara oculta y llorosa en un rincón, dejando que todos me tuvieran lástima? ¿Masticando que mi padre olvidara que un día yo fui su mejor esperanza y ahora soy su peor decepción? ¿Y que el resto de la familia se avergonzara de tener una madre soltera en la familia? Todo eso me dolió. Vaya que me dolió. Vaya que me lastimó. Tu engaño, tu abandono, la decepción propia y la de los míos... Por eso no tenía ningún deseo de ser piadosa con vos. Absolutamente ninguno. Con cualquiera, con el último perro de la calle. Pero no con vos. ¿Acaso te merecías piedad? Claro que no te merecías nada.
Por eso saqué la pistola del bolsillo de mi abrigo y te la puse en medio de la frente. Fue todo un espectáculo el ver cómo la sangre se retiraba de tu rostro y cómo tus ojos se dilataban de asombro y terror. Escuchar cómo tratabas de articular palabra y no te salía otra cosa más que gorgoritos, me dio un malsano placer. Si hasta casi pude percibir el hedor de tus calzoncillos, Ramiro...
-No... no lo hagas...- lograste gemir al fin.
Qué cosa son los culpables, ¿no? Piden la misericordia que no se han molestado en tener con sus víctimas. Reclaman la piedad después que han gozado con su crimen a sangre fría. Claman a los demás tratando de salvar sus vidas indignas y miserables. En nombre de la piedad humana que súbitamente, recuerdan que existe.
Pero es una trampa, claro. Porque en realidad no se arrepienten de nada. Es sólo la voz del instinto la que los hace clamar por sus existencias. Quieren seguir usando la credulidad de los demás para continuar burlándose y burlándose...
Es así, Ramiro. Las víctimas lo sabemos bien. Y ustedes, los culpables lo saben aun mejor que nosotros.
-Estás muerto.- susurré. Y apreté el gatillo de la pistola cuya boca estaba posada en tu frente.
Todavía recuerdo el ruido metálico que hizo el percutor al golpear en seco. Todavía recuerdo cómo caíste de rodillas, sollozando, muerto de miedo. Me alegro. Que el Cielo me perdone. Me alegro ver a un culpable padeciendo unos momentos del infierno que le esperaba en la otra vida.
No había comprado esa arma ni te había buscado durante tres meses para ser buena con vos...
-Nunca vuelvas a buscarme... a cruzarte en mi camino... o va a haber una bala de verdad en esta pistola...- murmuré, segura de que vos me oías perfectamente pese a tu terror. Y luego me fui.
Acabo de matar a Ramiro, ya les dije. Bastó con apretar el gatillo una sola vez... Bueno, quizás esto no es del todo exacto.
Ya estaba muerto para mí después de aquella última noche de luna de primavera...

Armando Fernández (c) 2008

jueves, 10 de julio de 2008

Cuento fantástico: La multitud (del libro inédito El País de las Pesadillas)

Nadie. Sin duda en esa palabra podía resumirse todo. Tadeo Villar se arrebujó en su chaqueta de abrigo y metió las manos en los bolsillos. Echó a caminar despacio hacia Avenida de Mayo. El viento invernal hacía girar en remolinos papeles viejos, diarios, fragmentos de afiches pegados en la vía pública. Junto a los cordones de las veredas la inmóvil procesión de automóviles detenidos hacía pensar inevitablemente en un gigantesco osario de fierros viejos. Y eso era. Un osario.Los semáforos semejaban estólidos vigías ciegos desprovistos de su tríada de luces. Cualquiera que quisiera podía cruzar impunemente las calles con su vehículo, pero no había nadie en condiciones de hacerlo.

Nadie excepto Tadeo Villar. Nadie en toda Buenos Aires, nadie quizás en todo el resto del mundo.Se habían ido, se habían disuelto simplemente cuando las lluvias, mejor dicho, los diluvios de bacterias venidos de las profundidades del espacio cayeron desde los cielos. Y esas bacterias se devoraron carne, piel y huesos dejando sólo cenizas y polvo. Se comieron todo incluyendo perros, gatos, aves, peces, plantas. Sólo Tadeo quedaba y era también un misterio por qué la legión de bacterias no se lo había fagocitado, tal vez por la ley de probabilidades que decía que algo o alguien de billones debía salvarse. Y ése había sido él. Pudo haber sido otro, pero el caso es que el sobreviviente era Tadeo.

Tenía cualquier negocio para entrar y tomar lo que quisiera y algo de eso había hecho...al principio. Ahora, después de recorrer de cabo a rabo la ciudad, después de llamar por teléfono a todo el mundo y de que nadie del mundo le respondiera por el simple hecho que todas las líneas estaban muertas, Tadeo había llegado a la alucinante conclusión de que sólo él había quedado para contarlo.¿Contarle a quién? No había quedado nadie para escuchar la historia del último hombre viviente sobre la tierra.

En algún momento Tadeo había considerado la lógica posibilidad de volarse la cabeza. Armerías abiertas a su disposición no le faltaban. Podía elegir “a piacere” marcas y calibres. No es divertido tener el mundo para uno solo, después de todo. Las cosas poseen valor cuando se comparten. Quedarse solo en medio del desierto de Gobi tiene poca gracia y cuando se dice SOLO es porque ni siquiera los buitres venían a hacerle compañía. Pero Tadeo abrigaba la esperanza de que tarde o temprano encontraría a otros seres humanos.

Se detuvo ante la entrada del café Tortoni. Quedó mirando los afiches de la academia del lunfardo que allí tiene su reducto tanguero. Se le hizo un nudo en la garganta. Allí solían venir desde el barrio de San Telmo con Mabel, su esposa a tomar unos “cortados” y escuchar buena música porteña. Mabel bailaba el tango como la mejor y Tadeo trataba de no quedarse atrás en eso.El tango es el baile más sensual que existe, razonó. Ahí la pareja se desplaza bien apretada; el varón oliendo el perfume de la piel fragante de su compañera y ella percibiendo la virilidad del tipo que la lleva en sus brazos entre cortes y quebradas. Así la había conocido, en una academia de tango. Así la había enamorado y ahora ella estaba muerta como el resto de la humanidad.Tadeo se sentía como el cuidador de un cementerio. El cementerio más grande que existía. Un cementerio que abarcaba todo el planeta.

Con un nudo en la garganta entró al local y se situó en una mesa junto a la ventana. Cerró los ojos. Sólo el viento silbón se atrevía a interrumpir el silencio sepulcral que invadía la avenida. ¡Cuánto tráfico había corrido por aquí, cuántas marchas y contramarchas plagadas de pancartas, estrépitos de bombos y petardos exigiendo mejoras salariales y renuncia de jueces y políticos ladrones y coimeros!Y ahora sólo se oía el viento...

-Tadeo...Tadeo... ¿Qué te pasa?

La voz de Mabel y el sacudón que le propinó le hizo abrir los ojos. Parpadeó, desconcertado. Mabel estaba sentada frente a él, mirándolo con expresión extrañada. Tadeo tuvo un escalofrío. Volvió a cerrar los ojos.

-Tadeo... por Dios ¿qué te ocurre? ¿Te sentís mal?

Parpadeó. Otra vez volvió a abrir los ojos. Mabel seguía estando allí, con sus enormes ojos negros y su cabello corto mirándolo con preocupación. Tadeo paseó la mirada en derredor. El café estaba poblado de clientes. Los mozos iban y venían diligentemente. Miró por la vidriera hacia la calle. Había un hervidero de gente. Pasaban transeúntes apurados, algún que otro policía. Automóviles, colectivos (ese invento argentino, según se dice) atronaban el aire. En suma, una multitud.Tadeo abrió grande la boca. Apareció un mozo que retiró las tazas de la merienda que acababan de compartir.

-Mabel.... ¿Sos vos?- preguntó con un hilo de voz. Ella lo miró con total extrañeza. Tadeo estiró la mano y tomó la de su mujer. Cálida, viva y suave.
-Claro que soy yo. ¿Esperabas ver a otra, acaso?
-N-no... Es que yo... No sé cómo decirte...
-¿Decirme qué? Estábamos hablando y de pronto cerraste los ojos y te quedaste como dormido. Ahora veo que esas horas extras te están matando, querido.
-Perdoname un momento...- replicó Tadeo y se puso de pie. Ella se lo quedó mirando como si su marido se dispusiera a marcharse para nunca más volver. Tadeo transpuso la entrada y se encontró pisando la vereda. Miró la boca del subte de la estación Piedras. La escalera mecánica vomitaba gente y más gente. Riadas, tropeles de gente apretujada... El aire estaba impregnado de bocinazos y gritos. Un lustrabotas se afanaba sobre el zapato de un cliente que descansaba en el apoyapie de su cajón de lustrar.Tadeo se puso a sonreír. La sonrisa se transformó en risa y la risa casi en carcajada. Algunos de los que pasaban lo miraron con cara rara. No le importó. Tadeo respiró el aire contaminado de gases con alegría. Después volvió a entrar al Tortoni y se sentó nuevamente ante Mabel.

-¿Se puede saber qué te pasa? Me estás asustando, Tadeo...- murmuró ella por lo bajo.Es que algunos de los clientes también habían comenzado a mirar raro a Tadeo.
-Está bien...está bien... te lo voy a explicar pero no te alarmes...-Por Dios... ahora sí que me estás asustando en serio. ¿Te sentís enfermo? ¿Querés que tomemos un taxi y vamos a un hospital?
-No, no me siento enfermo... me siento mejor que nunca... Contento de estar vivo, de que vos esté aquí y de que toda esta gente, esta multitud vaya y venga...- Mientras hablaba le tomó de las manos para darle tranquilidad. -Bueno... el caso es que debés tener razón... esas muchas horas extras que estoy haciendo, seguro... Me debí quedar por un momento dormido... y soñé. ¿Sabés? En unos segundos viví una eternidad de tiempo...
-¿Y qué soñaste?- preguntó ella algo más calmada.
-Algo muy extraño... Soñé que no quedaba nadie vivo en Buenos Aires, en el mundo. Nadie ni nada ¿Entendés? Ni siquiera vos. Y yo vagaba por las calles vacías... vagaba y vagaba...
-Ése sí que debió ser un sueño horrible.- dijo Mabel.
-No te imaginás cuanto... y no te imaginás que bueno es haber despertado. Esta noche te voy a hacer el amor como nunca, mi amor.- Tadeo le guiñó un ojo.
-¿Seguro? Mirá que de promesas como ésa...
-Te voy a amar como nunca te amé, Mabel. Hasta que llegue el alba, te lo juro. Estoy... estoy tan feliz de tenerte... Ella sonrió y le aparecieron dos deliciosos hoyuelos. Ya tocaba los cuarenta pero... qué linda mujer era. Cuando se arreglaba un poco daba las doce antes de hora. Y era toda suya. En cuerpo y alma.
-A que no te animás a llevarme ahora mismo a un hotel, como cuando éramos novios.- le susurró ella, provocadora.
-¿Que no me animo? Ahora vas a ver... Mozo, la cuenta.- Sin dejar de mirarla embelesado estiró la mano hacia el mozo que pasaba. Mabel sonreía.

Y entonces comenzó a desdibujarse. Se fueron borrando su cabello negro, sus ojos, su nariz, su boca, sus hombros, sus manos. Se fue diluyendo como un fantasma.Tadeo abrió muy grande los ojos. Desorbitados. Quiso gritar y no pudo. Giró la cabeza y miró en derredor. El mozo que acababa de pasar se estaba diluyendo y también los clientes. Se desvanecían como figuras de humo, se desmaterializaban. Dio un salto volcando la silla en que estaba sentado. Salió a la vereda a la corrida.¡Los transeúntes estaban desapareciendo!

Ahora sí gritó y gritó:-¡No se vayan! ¡Esperen! ¡Esperen, por favor!- Aullaba Tadeo. Abría y cerraba los ojos esperando que la multitud volviera a aparecer. Pero al final se cansó de gritar y parpadear. La multitud ya no estaba. La multitud se había ido. Los mozos, los clientes del Tortoni. Mabel...

Se cubrió el rostro con las manos y se puso a sollozar como un chico perdido. Una eternidad después miró en dirección de Plaza de Mayo. Divisó la Pirámide de Mayo, la Casa Rosada escabullida allá atrás. Todo estaba quieto, calmo, tranquilo. Todo rezumaba la silenciosa paz de las tumbas. Bueno, no todo estaba quieto. El invernal viento burlón seguía arrastrando obstinadamente papeles viejos hacia ninguna parte.
Armando Fernández (c) 2008
Ilustraciones de Miguel Castro Rodríguez

jueves, 26 de junio de 2008

Al pie de la Cordillera

Hola amigos, quería contarles que con motivo de mis funciones periodísticas fui enviado a la localidad de Uspallata, en la provincia de Mendoza. Allí pasé unos días en el Regimiento de Infantería de Montaña 16 (RIM 16). El motivo periodístico fue que los soldados de esta unidad de nuestro Ejército se preparaban a partir hacía Haití como parte del contingente argentino de Cascos Azules de las Naciones Unidas, que, dicho sea de paso, la Nación Argentina cumple este año el 50 aniversario de participar de estas misiones de paz. Cubrir el camino que va desde la capital mendocina a Uspallata es toda una experiencia que les recomiendo. Es un camino que serpentea entre las imponentes montañas de la precordillera de Los Andes. Esta ruta discurre entre túneles horadados en la montaña. Es todo un espectáculo para los ojos y el espíritu ver esas cumbres nevadas. Ahí uno comprende que el hombre es bastante poca cosa comparado con la maravilla que Dios ha puesto en la naturaleza. Tenemos un país maravilloso que no tiene nada que envidiarle a ninguna nación del mundo. En Uspallata están las referencias históricas del paso de parte del ejército sanmartiniano que atravesó la cordillera para liberar a Chile del poder realista. ¡Uno ve esas cumbres y se pregunta como hicieron San Martín y todos los soldados criollos que lo acompañaron para cruzar esas montañas imponentes con los medios que tenía hace casi dos siglos! Una hazaña maravillosa, no en vano tenida por superior por parte de los historiadores, del cruce del general cartaginés Aníbal para atacar a Roma. Y me tocó vivir el 20 de junio, Día de la Bandera, en Uspallata, ubicada entre montañas, con escolares que pese al frío reinante, agitaban sus banderas y cantaban a todo pulmón nuestro Himno Nacional. Con paisanos orgullosos, que, vestidos con sus mejores “pilchas”, pasaron montados en sus cabalgaduras. Con nuestras tropas de montaña que, antes de partir a la lejana Haití, desfilaron orgullosas ante ese pueblo de siete mil habitantes. Y si eso no es la Patria, la Patria ¿Donde está?

Les puedo decir que viví una experiencia inolvidable, a la que no vacilo en calificar de casi mística y que a todos recomiendo, especialmente a aquellos, que creen que nuestro hermoso y bendito país, se acaba en la avenida General Paz. Nada menos cierto que eso. La verdadera belleza natural de nuestra querida Argentina, no está precisamente en Buenos Aires. Aquí seguramente está la comodidad. Allá, cerca de las cumbres heladas y la nieve de invierno que todo lo cubre con su manto blanco, lo que encuentra el viajero, es nada menos que la aventura.

viernes, 13 de junio de 2008

Mi homenaje de historietista nacional para los artilleros de Malvinas

Quiero contarles, que en el almuerzo posterior a la ceremonia, es decir, la jornada siguiente, era 7 de junio, Día del Periodista y que había presentes varios colegas cordobeses de diferentes medios gráficos y TV local. Tuve el honor de ser designado por la Comisión de Homenaje Permanente al Grupo de Artillería 4, para hablar ante el micrófono, en nombre del periodismo. Y como la historieta está a menudo presente en mis notas, aquí van algunas páginas inéditas sobre los duelos de artillería en Malvinas, contra el enemigo inglés. El episodio llamado “Los cañones de Chanampa” recuerda el ataque de la aviación inglesa a la patrullera Río Iguazú, de la Prefectura Nacional, que transportaba piezas artillería y que fue atacada por aviones británicos. El navío encalló y los cañones pudieron rescatados y posteriormente, usados por nuestros combatientes. Ilustró el guión, mi amigo y colega, el maestro Sergio Ibañez y con, suerte, no está lejano el día en que, junto a varios episodios que tengo realizados con otros grandes dibujantes nacionales, sobre el conflicto bélico del Atlántico Sur, serán publicadas. Este es mi modesto homenaje a nuestro bravos artilleros de Malvinas.



Artilleros, apunten…¡Fuego!

Tuve el honor y la suerte de acompañar a más de cien veteranos de guerra que, junto a sus familias, partieron de Retiro, precisamente de frente al cenotafio que recuerda a nuestros 649 combatientes fallecidos en la Campaña de Malvinas. Viajamos hasta la localidad de La Calera, Córdoba, para asistir al vigésimo sexto aniversario del bautismo de fuego del entonces Grupo de Artillería Aerotransportado 4 (hoy GA Aerotransportado 4) en las islas. Entrevisté a varios veteranos y obtuve singulares vivencias de aquellos combates. La ceremonia en la Plaza de Armas del Regimiento rebosó de emotividad y recuerdos. Lo más destacado visualmente, fue el lanzamiento de paracaidistas de la unidad y, llegada la noche, el tronar de varias piezas de artillería, que con sus estampidos, sacudieron la quietud y convirtieron la noche en día, rememorando aquellos épicos combates librados contra el usurpador inglés. Como aquellos legendarios artilleros de Ituzaingó y Vuelta de Obligado, nuestros artilleros de Malvinas supieron combatir hasta el último tiro. La gloria es toda de ellos. La emoción que vivimos en suelo cordobés, fue toda nuestra.

Gentileza Revista SOLDADOS

domingo, 1 de junio de 2008

Chaco: aborígenes y fiesta patria

EL EJÉRCITO ARGENTINO EN APOYO
A LA COMUNIDAD CHAQUEÑA
En mayo de este año también fui designado para cumplir funciones periodísticas en la provincia de Chaco, para cubrir el despliegue efectuado por efectivos de la BAL (Base de Apoyo Logístico) Resistencia en tareas de servicio a la comunidad. Viajamos hasta la localidad de Castelli, ubicada a más de trescientos kilómetros de Resistencia, la capital chaqueña. Allí se desarrollaron en zonas urbanas y rurales tareas de blanqueo, fumigación, vacunación humana y animal, etc. Yo ya había estado el año pasado en la zona de El Impenetrable. Nuevamente recorrí, en compañía de personal del Ejército, zonas donde la pobreza y las condiciones de vida de la comunidad "wichi" y toba, son delicadas. Dialogué con muchos de esos pobladores aborígenes, que son los descendientes de aquellos pueblos originarios, que estaban en nuestra tierra, antes de la llegada de los conquistadores españoles. Son argentinos como cualquiera de nosotros y no deben ser olvidados.



FIESTA PATRIA EN CHACO
El 25 de mayo estuve en Quitilipi, Chaco, celebrando la fecha patria. Más de tres horas de desfile de niños de las escuelas de la provincia, efectivos del Ejército, Policía y demás fuerzas de seguridad. Una celebración patria bien chaqueña.









Gentileza Revista SOLDADOS